¡Únete a la comunidad de Community of Insurance!

La odisea de un “jubilao” con su huerto por Julián López Zaballos

Fecha

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on whatsapp

[vc_row][vc_column][vc_separator color=”turquoise” border_width=”2″][ad id=”33664″][vc_separator color=”turquoise” border_width=”2″][vc_row_inner][vc_column_inner width=”1/2″][vc_cta h2=”Los 4 libros de Carlos Biurrun para el verano” h2_font_container=”color:%23ffffff|line_height:2″ txt_align=”center” use_custom_fonts_h2=”true” h2_link=”url:https%3A%2F%2Fcommunityofinsurance.es%2Fblog%2F2018%2F08%2F02%2Flibros-para-el-verano%2F|||” css=”.vc_custom_1533230003154{background-color: #dd3333 !important;}”][/vc_cta][/vc_column_inner][vc_column_inner width=”1/2″][vc_cta h2=”El verano de los amigos y colegas de Community of Insurance” h2_font_container=”color:%23ffffff|line_height:2″ txt_align=”center” use_custom_fonts_h2=”true” h2_link=”url:https%3A%2F%2Fcommunityofinsurance.es%2Fverano-2018-amigos-colegas-coi%2F|||” css=”.vc_custom_1535325825911{background-color: #81d742 !important;}”][/vc_cta][/vc_column_inner][/vc_row_inner][vc_separator color=”turquoise” border_width=”2″][vc_custom_heading text=”“NO SIEMPRE LOS VERANOS DEL “JUBILAO” SON RELAJANTES“
” font_container=”tag:h1|text_align:left|color:%23dd0404|line_height:2″ google_fonts=”font_family:Marcellus%3Aregular|font_style:400%20regular%3A400%3Anormal”][vc_separator color=”turquoise” border_width=”2″][vc_column_text]

Por Julián López Zaballos

[quote font=”times” font_size=”20″ font_style=”italic” bgcolor=”#cfc6c6″ color=”#f42222″ bcolor=”#” arrow=”no”]”Hay que ser metódico y rutinario con el huerto. Agua dos veces al día, y por debajo, nada de mojar la planta, que luego le atacan las plagas.”[/quote]

Verano de 2018

Una vez delimitado el terreno que acogería el huerto – optimista, como para alimentar a una familia de quince – empecé tranquilo, saboreando cada golpe de azada: lo más importante es remover bien la tierra. Así se pueden construir bien los caballones y sus correspondientes surcos. Los surcos deben de tener una leve inclinación, para favorecer que corra el agua, pero no importa si están rectos. A continuación, ordenados, los plantones: una hilera de tomates, otra de pimientos, berenjenas y calabacines comparten sitio…, en el caballón más ancho las sandías y melones y, por último, judías verdes, calabaza y fresón. Estaba precioso.

Hay que ser metódico y rutinario con el huerto. Agua dos veces al día, y por debajo, nada de mojar la planta, que luego le atacan las plagas.

Cada mañana me levantaba más temprano con la ilusión de apreciar el ritmo de crecimiento de mi futuro alimento, mis manjares. Pero una mañana, al llegar a la linde del huerto, me encontré con dos caballones completamente afeitados. ¿Dónde estaban mis fresas? ¿Y mis berenjenas? ¡Malditos conejos! Y, cual Quijote, me dispuse a presentar batalla contra aquellos enemigos.

Se me ocurrió rodear las plantas con pedazos de malla, para que no pudieran acceder, y casi lo consigo, pero no contaba con la criminal alianza que estos monstruos de dos orejas habían pactado con los antaño inocentes pajarillos: los que no se comía uno, se lo comía el otro. «¡Al ataque!», grité, cogí las llaves del coche y me fui a la ferretería a por más malla. También la pondré por arriba, se van a enterar.

Ahora mi huerto parece una pajarera; he pensado en hacer un estanque.[/vc_column_text][vc_media_grid element_width=”6″ grid_id=”vc_gid:1535325788666-c1e3449d-bbac-9″ include=”34014,34015″][vc_separator color=”turquoise” border_width=”2″][/vc_column][/vc_row]

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email
Share on print
Print
Share on whatsapp
WhatsApp

Artículos
relacionados