- Más del 45% de los abuelos en España cuidan habitualmente de sus nietos y el 38% lo hacía anteriormente, según datos del CIS
Las olas de calor se han consolidado como el segundo factor ambiental con más influencia en la morbimortalidad en España, pues es responsable del 9% del impacto ambiental en la salud, únicamente superado por la contaminación del aire. Así lo revela el informe “Influencia del medioambiente urbano en la salud de las personas” elaborado por el Instituto de Biodiversidad y Medioambiente BIOMA, en el marco de la Cátedra Sanitas de Salud y Medioambiente de la Universidad de Navarra.
Este estudio analiza la influencia de ocho parámetros ambientales urbanos y la consecuencia de sus interacciones en la salud de la población (calidad del aire, temperaturas extremas, zonas verdes, movilidad urbana, agua, contaminación acústica, contaminación lumínica, y seguridad urbana). De hecho, los investigadores del Instituto BIOMAque impulsan el estudio de la Cátedra, han creado el índice Harmony (Health and RiskMonitoringof Urban Environments), un sistema de monitorización a través del cual se puede conocer el impacto ponderado que tienen la calidad del aire, las temperaturas extremas, la presencia de zonas verdes y la existencia de planes de movilidad sostenible sobre la salud de las personas. Según este índice, más de 28 200 casos de muerte y enfermedad en España podrían estar asociados a la interacción de los cuatro factores mencionados.
La contaminación del aire destaca como la causa principal, con un 89% del índice Harmony. En segundo lugar, están las olas de calor, con un impacto en la morbimortalidad del 9% en España. En cuanto a la morbilidad el índice de los factores calidad del aire y olas de calor alcanza el 44% y el 47% respectivamente, lo que subraya la importancia de abordar ambos factores en la planificación urbana.
“El calor extremo afecta de forma muy directa a las personas con enfermedades crónicas como diabetes, afecciones respiratorias o problemas cardiovasculares. Además, puede desencadenar episodios de fallo renal agudo, alteraciones neurológicas y complicaciones musculares como la rabdomiólisis. La clave está en cómo el organismo, al no poder regular su temperatura interna, entra en un estado de inflamación generalizada que compromete el funcionamiento de órganos vitales”, explica Sonia Gutiérrez, vicepresidenta de la Fundación de Investigación e Innovación de Sanitas.
Bajo esta perspectiva, las zonas urbanas con alta densidad de infraestructuras acentúan aún más los efectos de estas olas de calor. “Las ciudades absorben y retienen calor durante el día y lo liberan por la noche, haciendo que las temperaturas nocturnas no bajen lo suficiente. Esto provoca un fenómeno conocido como isla de calor urbana, que agrava la exposición de la población al calor continuo y aumenta el riesgo de complicaciones para la salud”, comenta Ana Sánchez-Ostiz del Instituto BIOMA.
Ante esta situación, expertos de Sanitas han preparado un listado con recomendaciones clave con el objetivo de minimizar el impacto de las altas temperaturas:
- Mantener una humedad adecuada: usar humidificadores puede facilitar la respiración y mitigar la sequedad en ojos, nariz y garganta, especialmente en viviendas con aire muy seco.
- Acondicionar el hogar: para conservar una temperatura estable, es recomendable recurrir a soluciones como cerrar persianas en las horas de máxima exposición solar o usar colores claros en paredes y cortinas para reflejar el calor.
- Evitar el ejercicio físico intenso: especialmente durante las horas de más calor, ya que este tipo de actividad incrementa el esfuerzo del sistema respiratorio y eleva el riesgo de deshidratación, fatiga y afecciones cardiovasculares. Por ello, es sugerible optar por actividades suaves en espacios frescos o bien ventilados.
- Prestar atención a los síntomas del golpe de calor: fiebre elevada, piel seca, sensación de agotamiento, dificultad para respirar, mareos o confusión son los signos característicos de esta afección. En caso de detectar alguno de ellos, es fundamental acudir a los servicios de atención médica.