- LHH Executive Search, la firma del Grupo Adecco especializada en selección, consultoría y evaluación de directivos y ejecutivos, presenta por primera vez un completo radar salarial para las posiciones de alta dirección más demandadas, junto con las principales tendencias que están surgiendo en su entorno. En este caso, nos centramos en las posiciones directivas de los sectores de Banca, Seguros y Servicios Financieros.
- En el sector bancario, los salarios más elevados se concentran en el ámbito de la banca de inversión. Un/a Managing Director puede situarse entre los 190.000 y 350.000 euros de salario fijo anual, al que se suma un variable que oscila entre el 70% y el 250%, convirtiéndose en uno de los puestos mejor remunerados de la industria.
- En banca privada, las cifras se mantienen en niveles igualmente competitivos. Un/a Managing Director puede llegar a percibir entre 200.000 y 350.000 euros fijos, con un bonus de entre el 30% y el 100%, seguido de los puestos de Senior Vice President o Director, que se sitúan entre los 120.000 y 200.000 euros fijos, con variables de entre el 30% y el 80%.
- Dentro del segmento de seguros, los perfiles directivos presentan retribuciones que van desde los 110.000 hasta los 210.000 euros fijos, con variables que alcanzan hasta el 50%. En concreto, un/a Chief Actuary Officer percibe entre 110.000 y 190.000 euros fijos; un/a Head of Claims Innovation, entre 90.000 y 150.000 euros; y un/a Chief Underwriting Officer, entre 125.000 y 210.000 euros, todos ellos con retribuciones variables de entre el 20% y el 50%.
- Actualmente, tanto el sector bancario como el asegurador están experimentando una evolución significativa en cuanto a los perfiles ejecutivos más demandados, impulsada por la digitalización, los nuevos marcos regulatorios y las expectativas crecientes en sostenibilidad y experiencia del cliente.
- Como líderes del sector, la alta dirección financiera debe poner foco en la escucha activa, la formación continua y la sensibilidad intergeneracional de sus equipos.
- El Informe de Liderazgo y alta dirección de LHH Executive Search incluye además un análisis de los salarios en sectores como el de Consumo & Digital, Real Estate, Energía, Infraestructuras, Tecnología, Legal, Industria, Life Sciences y Healthcare
LHH Executive Search , la firma del Grupo Adecco especializada en selección, consultoría y evaluación de directivos y ejecutivos, presenta, por primera vez, su Informe de Liderazgo y alta dirección 2025, un análisis de los salarios en los nueve sectores con mayor proyección en el ámbito de la selección de talento directivo, junto con las principales tendencias que están surgiendo en cada uno de ellos. Y en este análisis nos centramos en el sector Banca, Seguros y Servicios Financieros.
Los líderes de la banca y las finanzas
Para Miguel Lucas, Senior Partner de LHH Executive Search: “Actualmente, tanto el sector bancario como el asegurador están experimentando una evolución significativa en cuanto a los perfiles ejecutivos más demandados, impulsada por la digitalización, los nuevos marcos regulatorios y las expectativas crecientes en sostenibilidad y experiencia del cliente”.
En el sector bancario, un perfil destacado es el de los responsables de cumplimiento normativo, o Chief Compliance Officers (CCO). Con el endurecimiento de normativas como Basilea IV y MiFID II, y la incorporación de nuevos estándares de sostenibilidad (ESG), estos profesionales son indispensables para garantizar que las entidades cumplan con las exigencias regulatorias y eviten sanciones que podrían impactar tanto financiera como reputacionalmente.
Paralelamente, los gestores de riesgos especializados en ESG y riesgos climáticos están cobrando relevancia, dado que las instituciones financieras buscan incorporar criterios sostenibles en sus estrategias de inversión y financiación.
Por último, la gestión de datos se consolida como un área clave en la banca, con perfiles como los Chief Data Officers (CDO) liderando la implementación de sistemas avanzados de análisis y big data. Este tipo de profesional está enfocado en personalizar productos y servicios para los clientes, optimizar procesos internos y prevenir fraudes mediante herramientas de análisis predictivo.
La banca privada también sigue demandando Banqueros o Relationship Managers, capaces de captar y fidelizar clientes de alto patrimonio en un entorno cada vez más competitivo, siendo el segmento Ultra High Net Worth Individuals (UHNWI) el más atractivo.
En el sector asegurador, el avance tecnológico y la especialización también han cambiado las prioridades en cuanto a los perfiles ejecutivos. Los actuarios, encabezados por los Chief Actuary Officers (CAO), desempeñan un papel crítico en la modelización de riesgos complejos, incluidos los derivados del cambio climático. Está habiendo una verticalización en los equipos actuariales en las grandes aseguradoras, que fomenta la fidelización de los equipos, al tener un plan de carrera por ramos.
Además, los especialistas en ciberseguros están ganando terreno ante el aumento de las amenazas digitales, liderando el diseño de productos innovadores para proteger tanto a individuos como a empresas frente a este tipo de riesgos.
La innovación en la gestión de siniestros también es una prioridad. Perfiles como los responsables de innovación en reclamaciones o Heads of Claims Innovation están introduciendo tecnologías de automatización e inteligencia artificial para mejorar la eficiencia en los procesos de gestión y resolución de siniestros.
En cuanto a la suscripción, los Chief Underwriting Officers (CUO) lideran la aplicación de modelos predictivos y big data para optimizar el proceso de evaluación de riesgos. Además, la entrada de nuevos players en grandes riesgos, ha provocado movimiento en las grandes compañías aseguradoras y por tanto una inflación en los perfiles de suscripción.
La alta dirección del sector y sus salarios
En el sector bancario, los salarios más elevados se concentran en el ámbito del banco de inversión. Un/a Managing Director puede situarse entre los 190.000 y 350.000 euros de salario fijo anual, al que se suma un variable que oscila entre el 70% y el 250%, convirtiéndose en uno de los puestos mejor remunerados de la industria. Justo por debajo, los perfiles de Senior Vice President o Director alcanzan entre 120.000 y 190.000 euros fijos, con variables de entre el 50% y el 100%, mientras que un/a Vice President o Director Asociado percibe entre 85.000 y 120.000 euros fijos, con un componente variable de entre el 30% y el 70%.
En banca privada, las cifras se mantienen en niveles igualmente competitivos. Un/a Managing Director puede llegar a percibir entre 200.000 y 350.000 euros fijos, con un bonus de entre el 30% y el 100%, seguido de los puestos de Senior Vice President o Director, que se sitúan entre los 120.000 y 200.000 euros fijos, con variables de entre el 30% y el 80%. En este segmento, el rol de Vice President o Director Asociado recibe entre 85.000 y 120.000 euros fijos, más un bonus de entre el 25% y el 60%.
En el área de banca corporativa, posiciones como Chief Compliance Officer y Chief Data Officer se mueven en bandas de entre 120.000 y 220.000 euros fijos, con variables que oscilan entre el 30% y el 50%, consolidándose como perfiles estratégicos vinculados al cumplimiento normativo y a la gestión de datos.
Por último, dentro del segmento de seguros, los perfiles directivos presentan retribuciones que van desde los 110.000 hasta los 210.000 euros fijos, con variables que alcanzan hasta el 50%. En concreto, un/a Chief Actuary Officer percibe entre 110.000 y 190.000 euros fijos; un/a Head of Claims Innovation, entre 90.000 y 150.000 euros; y un/a Chief Underwriting Officer, entre 125.000 y 210.000 euros, todos ellos con retribuciones variables de entre el 20% y el 50%, según el nivel de responsabilidad y el área de especialización.
Nuevo liderazgo: la alta dirección tiene valores transversales
La transformación que vive el mercado laboral responde, además de los factores tecnológicos, a un cambio profundo en las prioridades de los profesionales. La búsqueda de estabilidad ha dejado de ser el único motor de atracción y retención, dando paso a demandas más complejas como la conciliación, el bienestar emocional o el propósito compartido. Ante esta situación, los líderes de las organizaciones, sea cual sea el sector en el que operan, deben repensar sus estrategias de talento para alinear sus objetivos de negocio con las expectativas de sus equipos.
Uno de los elementos más destacados es la creciente desconexión entre lo que esperan los empleados y lo que ofrecen las empresas. Aunque el desarrollo profesional y el equilibrio entre vida personal y laboral figuran entre las principales prioridades para los trabajadores, todavía son muchas las compañías que priorizan únicamente la eficiencia operativa. El resultado es una pérdida de confianza según el informe Accenture Life Trends 2025, el cual señala que solo el 29% de los empleados cree que sus líderes tienen en cuenta sus intereses. Esta percepción afecta directamente al compromiso, la fidelización y al rendimiento organizativo.
Asimismo, la digitalización ha acelerado esta brecha. La automatización de tareas y la irrupción de la Inteligencia Artificial están reconfigurando el mercado de trabajo, impulsando la creación de millones de nuevos empleos, pero también eliminando roles tradicionales. Bajo esta perspectiva, la formación continua, el reskilling y el upskilling emergen como condiciones indispensables para sostener la empleabilidad. Por lo tanto, las empresas que apuesten por una cultura de aprendizaje continuo estarán mejor preparadas para anticiparse a los cambios y retener el talento que necesitan para crecer.
Al mismo tiempo, la evolución generacional está redefiniendo las políticas de compensación. El estudio ICEO de LHH destaca que los Baby Boomers continúan motivados principalmente por las recompensas financieras, siendo un 25,6% más proclives a valorar estos incentivos que otras generaciones. Mientras, las nuevas generaciones, especialmente la Generación Z, buscan propuestas que integren desarrollo, flexibilidad y sentido de pertenencia. Esto está obligando a las organizaciones a diseñar estrategias salariales más personalizadas, donde el paquete retributivo combine elementos financieros con oportunidades de formación, bienestar y desarrollo a largo plazo.
Hacia dónde deben evolucionar los líderes de hoy
La demanda de habilidades tecnológicas convive con la creciente importancia de las competencias blandas —pensamiento analítico y creativo, liderazgo, resiliencia o influencia social—, pone de manifiesto la urgencia de un liderazgo que se anticipe a la transformación. Por lo tanto, es primordial la necesidad de un modelo de liderazgo transformacional que no solo adopte la IA y la automatización en la estrategia empresarial, sino que también incorpore la gestión medioambiental, que aparece entre las diez habilidades de mayor crecimiento.
Para evolucionar en este nuevo escenario, los ejecutivos deben combinar capacidad analítica, agilidad de pensamiento y visión social. Este cambio de enfoque implica adoptar métodos de liderazgo basados en la mejora continua de las habilidades tecnológicas y transversales, un acompañamiento cercano a los equipos y la adaptación de las estructuras organizativas para afrontar la automatización de tareas. En la práctica, se requiere un alto grado de flexibilidad e inteligencia emocional para gestionar la incertidumbre y guiar a los profesionales hacia nuevas funciones y responsabilidades.


